¿a qué saben los libros?

firminFirmin es una rata canija que ha nacido en el sótano de una librería. Tiene doce hermanos de parto y su madre doce pezones para alimentarlos, así que la mayoría de las veces Firmin se queda sin comer. Para matar el gusanillo comienza a dar mordisquitos a los libros y al final termina leyéndolos. Ya sea por la dieta o por su atenta observación del mundo, deja detrás de sí frases rotundas:

Amigo mío, dado el abismo que separa todas tus experiencias de todas las mías, lo más cerca que te puedo situar de ese sabor tan único es decirte que los libros, así, por término medio, saben a lo mismo que huele el café

Tendrían que enterrar los libros con sus propietarios, como hacían los egipcios, para que la gente no pudiera poner sus manazas en ellos, lgo, para que los muertos tuvieran algo que leer en su largo recorrido de eternidad

Malo el amor no correspondido, pero lo que verdaderamente puede hundirlo a uno es el amor no correspondible

En cierta ocasión, un hombre con quien estaba de charleta en un bar me preguntó a qué me dedicaba. Yo le contesté: -A infestar.– ”

FirminSam Savage