Archivos mensuales: diciembre 2008

lugar común

Una canción sencilla grabada el domingo por la tarde. Tiempos e instrumentos muy mejorables. Pero por algo no me gano la vida así 😉

Primero una versión en piano:

Pulsa aquí para descargarla.

Y una versión que intenta imitar el sonido Rhodes:

Pulsa aquí para descargar la versión Rhodes…

Para los que no conozcan los orígenes del piano Rhodes (yo no lo sabía hasta hace unos minutos) es muy interesante leer la entrada en la wikipedia. También podéis ver uno real en este vídeo de Air

jamendo jingles

Hace unas semanas me preguntaron en Jamendo si me interesaba componer un jingle para utilizarlo como cuña en sus radios online. La idea es que cada artista hiciera una versión siguiendo su propio estilo y únicamente se ponía como condición utilizar dos pequeños trozos de audio en los que se dice “jamendo” y suena un breve acorde de piano. Me puse manos a la obra y primero saqué dos versiones largas (de casi 1 minuto)…

versión 1:

versión 2:

Más tarde me pidieron si podía reducir las melodías a 12 segundos…

versión 3 (electrónica):

versión 4 (guitarra):

Y al final escogieron la versión 4 (con la que más me identificaba) y lo más seguro es que la usen en la radio “lounge”. Podéis ver todas las mezclas de los músicos en esta página. La mía todavía la subieron ayer. En fin, que me alegra mucho estar ahí con esos breves segundos musicales

la vida es una guasa

Mire, desde mi punto de vista hay tres comportamientos posibles ante esta vida absurda. Primero, el de las masas, hoi polloi, que sencillamente, se niegan a ver que la vida es una guasa. No se burlan de ella, sino que trabajan, acopian, mastican, defecan, fornican, se reproducen, envejecen y mueren como bueyes uncidos al arado, de la misma forma necia en que vivieron. Así es la inmensa mayoría. Luego están los que son como yo, que saben que la vida es una guasa y tienen valor para burlarse de ella, igual que los taoístas y que ese judío suyo. Y luego están, y si mi diagnóstico es correcto, ése es el caso de usted, los que saben que la vida es una guasa, pero sufren.

Las benévolas – Jonathan Littell