Archivos mensuales: abril 2007

time 4 time

Hace unos meses pude ver en directo a Kroke. Se trata de un grupo de Cracovia que mezcla diferentes estilos de manera explosiva. Tienen un canción llamada time 4 time que es una auténtica maravilla. Como viene siendo habitual, he hecho una pequeña versión con guitarra. Espero que os guste…

Y pulsa aquí por si la quieres bajar

la tortuga de la suerte

Sábado por la mañana. Día de compras. Salgo a la calle dispuesto a comprarme algo de ropa. Entro en una tienda y comienza a sonar música techno. Exigencia de rapidez: prueba raudo, decide pronto, paga ya. Al rato, salgo aturdido sin recordar cómo era el diseño de ni una de las prendas.

Busquemos algo diferente. Paro delante de otro escaparate y me gusta lo que veo. Venga vamos. Al entrar me doy cuenta que he aterrizado en un planeta con un tempo muy distinto, donde las dependientas parecen haber pasado por una sala de esterilización: llevan trajes rectos oscuros, se mueven despacio y de fondo suena una música cool. No muy alta, claro. Da miedo tocar las prendas. Tengo la sensación de que si dejo un jersey mal doblado este mundo se va a desintegrar y con él sus extraordinarios habitantes. Decido no romper el orden.

Abandono el sueño, sigo paseando y veo una camiseta musical tras un cristal. Sí: este debe de ser el destino final. Entro y en un equipo de sonido conectado a un Apple suena el último grupo de moda. La dependienta, muy guapa ella, está leyendo una revista y tamborilea los dedos en el mostrador. Encuentro una camiseta de Iron Maiden con unas cuantas tachuelas y purpurina por 60 euros. Dios mío, no sabía que se cotizara tanto el heavy. Me marcho un poco divertido. La muchacha sigue tamborileando sin levantar la vista.

Tomo el camino hacia casa por un callejón. De repente tropiezo con un africano enorme que me pone en la mano una tortuga de la suerte. A continuación, suelta un discurso muy sonoro en italiano-español acerca del simbolismo y bondades de la tortuga mágica. Que todo me va a ir bene si la guardo conmigo. Mientras habla fijo mi vista en su hermosa casaca de colores. Es la prenda más bonita que he visto en todo el día. Y la persona a la que mejor le sienta ese alegre trozo de tela. Cuando termina, le doy unas monedas por la tortuga y la guardo en un bolsillo de mis modernos vaqueros. Se despide dándome las gracias con una gran sonrisa y diciendo que soy muy “gentile”.

Después me alejo avergonzado por esta enorme frivolidad en la que vivimos inmersos.

heavy metal never dies

Intento ir a correr cuando salgo del trabajo para gastar las pocas energías que no he empleado delante de la pantalla. Y me suelo llevar música donde prima más el ritmo que la melodía. Últimamente se me ha ocurrido cargar el reproductor con los marulos de Rammstein y creo que deberían de recomendarlo en la teletienda para adelgazar. Curiosamente siempre coincide esta canción (el aleatorio de mi reproductor funciona de pena) en una cuesta de las duras. Pero a grito de “Rein Raus” me la como con patatas!!!

Por cierto, todo esto me recuerda ese anuncio (no recuerdo la marca) de un tipo pretendidamente sofisticado que va en un coche escuchando música: que si jazz, que si radio clásica… en un semáforo se para a recapitular un momento y se dice a sí mismo ¡si lo que más me gustaba de joven era el Heavy Metal!

Pues eso, va por el Santi siempre fiel a sus Iron Maiden o el Rubén que el otro día se me emocionó recordando los buenos tiempos de Ozzy y Motörhead. Gracias a los dos por haberme rescatado a la tierna edad de doce años de Modern Talking (na na chubi chubi chubiiiii, chubi catachuuubiiiii)

Y de postre, os pongo el vídeo de Rammstein…

versión del spoon guitar

Ayer subí aquí el vídeo del spoon guitar. Me he tirado todo el fin de semana enganchado a la dichosa canción y no me ha quedado otra que hacer una versión. Ahora espero poder librarme de ella…

Y por si alguno tiene la duda: no la he tocado con la cucharilla :)

“Sucedidos” de Galeano

Antaño don Verídico sembró casas y gentes en torno al boliche El Resorte, para que el boliche no se quedara solo. Este sucedido sucedió, dicen que dicen, en el pueblo por él nacido.

Y dicen que dicen que había allí un tesoro, escondido en la casa de un viejito calandraca.

Una vez por mes, el viejito, que estaba en las últimas, se levantaba de la cama y se iba a cobrar su jubilación.

Aprovechando la ausencia, unos ladrones, venidos de Montevideo, le invadieron la casa.

Los ladrones buscaron y rebuscaron el tesoro en cada recoveco. Lo único que encontraron fue un baúl de madera, tapado de cobijas, en un rincón del sótano. El tremendo candado que lo defendía resistió, invicto, el ataque de las ganzúas.

Así que se llevaron el baúl. Y cuando por fin consiguieron abrirlo, y lejos de allí, descubrieron que el baúl estaba lleno de cartas. Eran las cartas de amor que el viejito había recibido todo a lo largo de su larga vida.

Los ladrones iban a quemar las cartas. Se discutió. Finalmente, decidieron devolverlas. Y de a una. Una por semana.

Desde entonces, al mediodía de cada lunes, el viejito se sentaba en lo alto de la loma. Allá esperaba que apareciera el cartero en el camino. No bien veía asomar el caballo, gordo de alforjas, por entre los árboles, el viejito se echaba a correr. El cartero, que ya sabía, le traía su carta en la mano. Y hasta san Pedro escuchaba los latidos se ese corazón loco de alegría de recibir palabras de mujer.

El libro de los abrazos – Eduardo Galeano

el genio de la cuchara (teaspoon guitar)

Menos mal que mi hermano siempre encuentra cosas interesantes para el blog.
Ya he escuchado esta canción tropecientas veces y estoy completamente enganchado al soniquete de la cuchara. Me encanta la progresión de acordes que hace con la mano izquierda mientras mantiene la cuchara en la misma nota. Y qué decir de la derecha: rítmicamente perfecta. Lástima que se trate de un vídeo tan corto.

Mientras algunos gastamos el dinero como tontos en tecnología, guitarras, efectos diferentes… llega este genio africano llamado Hannes Coetzee y demuestra lo simple y bella que es la música si se tiene un don, una caja donde sentarse, una palmera detrás y una cuchara.

Bailad, bailad, malditos

De modo que Eduardo y May se levantaron, entre el aplauso general, para bailar solos, y Berta tocó la pieza más arrebatadora de su repertorio.
Pues bien: creedme o no, apenas hubieron bailado cinco minutos, súbitamente el mandadero tira la pipa, coge a Dot por la cintura, se lanza en medio de la habitación y voltea rápidamente con ella haciendo piruetas, ora sobre los talones, ora sobre la punta del pie. Apenas les vio Tackleton, se deslizó suavemente hacia la señora Fielding, la cogió por la cintura y siguió el vaivén. Al notarlo el viejo Dot, se puso en pie y arrebató a la señora Dot en medio del grupo, poniéndose a su cabeza; Caleb, al verlos, tomó a miss Slowboy por ambas manos y partió enseguida con ella, y miss Slowboy, convencida por completo de que las únicas reglas de danza consisten en penetrar vivamente entre las demás parejas y ejecutar a su costa cierto numero de choques más o menos violentos, se entregó a estos ejercicios con entusiasmo.

El grillo del hogar – Charles Dickens

Dickens es magnífico a la hora de describir escenas humanas, desde las más tristes a las más alegres. Y aquí nos presenta en un simple párrafo la alegría del baile. El que no haya sentido nunca (viendo o participando) el torbellino bailarín como miss Slowboy se está perdiendo algo realmente importante en esta vida. Olvidad por unos minutos las hipotecas a 50 años, la teletienda, la política cansina, el desengaño amoroso, los trabajos basura. Además, no hace falta que la melodía sea sublime: si se trata de una orquesta veraniega mucho mejor.

¡Qué poco queda para el verano!

enigma variations

A algunos os sonará esta canción que sale en la banda sonora de Matrix. Si os fijáis un poco veréis que está basada en esta otra

Se trata de las Enigma variations que escribió Elgar a principios de este siglo. Al parecer estaba un día improvisando en el piano cuando a su mujer le gustó especialmente una melodías que estaba sonando. A modo de juego, Elgar comenzó a hacer variaciones sobre esa base inicial intentando en cada una de ellas describir a un conocido o amigo suyo. Y nunca mostró el patrón original sobre el que evolucionaban las variaciones.

En fin, un bonito regalo para sus amigos…