Archivos mensuales: febrero 2006

lilac wine

I lost myself on a cool damp night
I gave myself in that misty light
Was hypnotized by a strange delight
Under a lilac tree
I made wine from the lilac tree
Put my heart in it’s recipe
It makes me see what I want to see
And be what I want to be
When I think more than I want to think
Do things I never should do
I drink much more that I ought to drink
Because it brings me back you
Lilac wine is sweet and heady,
Like my love
Lilac wine,
I feel unsteady,
Like my love (Jeff Buckley – Grace)

O como diría el alemán

La fuerza de atracción, a menudo imposible de resistir, del alcohol no está en el goce físico que proporciona, sino en su fuerza mística. De ahí que el desgraciado bebedor se refugie en el alcohol no porque sea un depravado, sino porque está hambriento de poder espiritual…

la risa

Debido a mi pequeño tamaño suelo fijarme en los detalles. Me gustan las miradas que duran menos de un segundo, las sonrisas apenas esbozadas. El otro día volví a encontrarme con una de ese tipo. Viene desde 1624 y me encanta imaginar cómo era en ese momento la vida de aquel caballero… ¿sentís envidia?

detalle caballero riendo hals

la familia Durrell

Ayer, cuando volvía a casa después de un duro día de trabajo, me paré en una tienda de libros de segunda mano. Muchos ejemplares oscurecidos del Círculo de Lectores, muchas revistas antiguas, autobiografías de personajes del corazón… mi vista iba recorriendo rápidamente títulos y en un momento que bajé los ojos me topé con uno que me llamó la atención: Qué fue de Margo. Rápidamente recordé que se trataba del libro que había escrito la hermana de Gerald Durrell, el autor de Mi familia y otros animales. Así que decidí comprarlo por 2,5 euros. Al llegar a casa estuve pasando sus páginas y observando las fotos de la familia Durrell. Y me puse a pensar cómo había llegado a comprar ese ejemplar…

Primero fue la portada de “Mi familia y otro animales”. Un cuadro de Rousseau. Lo siento, pero pudo más la portada que la contraportada. Al instante doté al libro de una imagen, de un anhelo. Después vinieron sus páginas en las que pude sentir el calor de Corfú y la belleza de una infancia al aire libre. De ahí vino el conocimiento de los hermanos de Gerry. Y así me fue presentado Lawrence Durrell. El cuarteto de Alejandría vino después y sus radiaciones (como diría Jünger) atrajeron a muchos otros como Cavafis. Ayer se abría otra perspectiva, la que me podía mostrar Margo de sus hermanos. Es muy curioso cómo nos proyectamos con diferentes luces sobre los demás… y cómo los demás nos perciben…

exhibicionismo musical

Desde hace unos cuantos días no paro de conectarme a Last FM y estoy encantado. Ya he instalado plugins en todos los reproductores que utilizo habitualmente (Winamp, Amarok, iTunes) y la música que escucho fluye hasta el servidor para construir mis listas de más escuchados. Lo que no consigo comprender es… ¡¡¡cómo se me ha colado ahí la dichosa canción de María Isabel!!!

Otro de los usos que hago de esta web (además de la de exhibicionismo musical) es como fuente de búsqueda de autores o músicos semejantes a los que ya me gustan. A veces sorprende lo terriblemente predecible que es uno. Aunque creas que eres de lo más ecléctico.

Y una recomendación de última hora (vía Nacho): la caja de Pandora

inicio

Esta es la primera entrada de este pequeño cuaderno. Y digo pequeño porque lo escribe un ratoncito. Por culpa de mi tamaño veo las cosas desde una perspectiva diferente, desde una óptica reducida.